Jerusalem, una visita a la Ciudad Santa

Es imposible pensar en una simple visita cultural a una ciudad como Jerusalem, capital del estado de Israel y ciudad que vio nacer el segundo movimiento religioso más extendido en el mundo: el cristianismo. La visita a la Ciudad Santa es dar un salto entre el siglo I y el XXI, es la unión entre uno de los mayores patrimonios de la humanidad y las grandes y modernas edificaciones y complejos empresariales de oficinas que impulsan el desarrollo del país.

Los lugares más importantes a visitar por el viajero se podrían reunir en lo que conocemos como “lugares santos”: el Kotel (conocido como Muro de las Lamentaciones), el Monte de los Olivos, la Tumba de la Virgen, la Iglesia de la Ascensión, el Monte Zión, la Vía Dolorosa o el Santo Sepulcro entre otros muchos. Al margen de la religión una visita igualmente enriquecedora es la que nos brinda el Jardín Botánico Nacional de Jerusalem, que reúne más de 6000 especies traídas de todos los lugares del mundo y que se agrupan según su lugar de origen.

También disponemos en nuestra visita de una rica selección de museos diseminados por la ciudad como son el Museo de Ciencia Bloomfield, el Museo de Israel, el Museo de la Torre de David o el Yad Vashem (Memorial de Jerusalem sobre los judíos que murieron en el holocausto). Hay que tener muy claro sobre que religión nos gustaría averiguar más en nuestra visita, pues la ciudad parece dividida por las 3 grandes religiones, y es que Jerusalem es un icono para las 3 (prueba de ello son las fotografías adjuntas, donde se intercambian iconos cristianos, judíos y musulmanes).

Para los amantes de la fotografía se debe incluir un pequeño detalle para la visita, y es que solo en esta ciudad se pueden conseguir unos destellos dorados sobre los edificios que iluminan todo el paisaje al tomar una instantanea, y que en ningún otro lugar de la Tierra se puede ver un brillo plateado producido por la luna en las noches de la ciudad para poder inmortalizar.

Rio de Janeiro, una visita a ritmo de samba

La segunda ciudad más grande de Brasil, famosa por sus fiestas, por sus carnavales, el ritmo de samba de sus calles y catalogada como una de las ciudades más bonitas del mundo le valieron el sobrenombre de “A Cidade Maravilhosa”, que podemos traducir como “La Ciudad Maravillosa”. Fue la capital de Brasil hasta 1960, cuando este título se trasladó a la recién construida Brasilia.

A pesar de los numerosos monumentos de esta ciudad, lo más aclamado son sus playas, con nombres tan conocidos como Copacabana o Ipanema, a parte de su laguna interior; Rodrigo de Freitas, que se encuentra al norte de la playa de Leme. Geológicamente hablando, lo más visitado de esta ciudad es el monte Pan de Azucar, una curiosa formación monolítica que sirve de icono de la ciudad junto con el monte del Corcovado, el cual posé sobre su cumbre al famoso Cristo Redentor, la colosal estatua de Jesucristo que acoge a la ciudad de Río con los brazos abiertos y la protege.

El evento más famoso de la ciudad que sea el Carnaval de Rio, conocido mundialmente, se celebra cada año durante 40 días antes de la Pascua y marca el inicio de la Cuaresma. Una de las prácticas más curiosas es el desfile de las escuelas de samba, que muestran su habilidad frente a los espectadores en el “sambódromo”. Si nuestra intención es visitar Rio en esas fechas (la segunda semana de Febrero aproximadamente) debemos realizar las reservas con bastante antelación, pues es muy habitual que las compañías hoteleras suban sus precios y que ofrezcan paquetes exclusivos de una semana para la visita.

En caso de que el visitante sea un forofo del deporte rey del pais, el fútbol, una visita ineludible es la del estadio de Maracaná, actualmente el 5º estadio más grande del mundo, donde podremos disfrutar de partidos con el Vasco de Gama o el Fluminense.

Toronto, a orillas de los Grandes Lagos

Nos encontramos ante la ciudad más grande de Canadá, capital de la provincia de Ontario, a orillas del lago del mismo nombre y que cuenta con una población de más de 9 millones de habitantes. Hay que tener en cuenta que es la tercera ciudad más grande de Norteamérica y que ocupa el número 21 en el mundo, pese a ello, goza de un orden y una seguridad ejemplares que el mismo director de cine Michael Moore plasmó en su polémica película Bowling for Columbine ganando un oscar a la mejor película documental.

Teniendo en cuenta que estamos visitando una ciudad relativamente “joven”, sus edificaciones más espectaculares son muy actuales y entre ellas podemos visitar la Casa Loma (una increible mansión con unas vistas espectaculares y más de 98 habitaciones), el Toronto City Hall (rascacielos donde se encuetra el Ayuntamiento de Toronto), el Kengsington Market y la incréible CN Tower (la estructura independiente más alta del mundo desde la que se puede ver hasta una extensión de 160 km a la redonda).
 

La Habana, el sueño de una revolución

La Villa de San Cristobal de La Habana fue fundada por los Reyes de España el 16 de noviembre 1516 sobre el primer asentamiento español en la isla 2 años atrás. Pocos son los restos de aquella colonia que aun sobreviven al paso del tiempo, pues las constantes revoluciones populares contra la corona española y la última revolución contra el mandato de los EEUU han dejado a su paso una ciudad semiderruida, que solo a conseguido mantenerse intacta en lo que se conoce como La Habana Vieja.

Podemos ver la influencia norteamericana principalmente en el transporte de la ciudad, pues la gran mayoría de automóviles que aun hoy se conservan son viejos Buick de los años 50, los cuales suelen formar parte de muchas de las postales típicas de la ciudad. Entre todos los contrastes de la capital nos encontramos en La Habana Vieja (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982); una zona plagada de monumentos coloniales como el Castillo de la Real Fuerza y el Palacio de los Capitanes Generales. También encontraremos museos de gran interés en la zona como el Museo de Bellas Artes, el Museo de la Revolución o la Casa Natal de José Martí, importante poeta y escritor cubano.

Otros punto de interés en nuestra visita será la Plaza de la Revolución (también llamada Plaza del Ché, gran revolucionario argentino que impulso el levantamiento de Cuba), el Capitolio de La Habana, el Parque Histórico Militar Morro-Cabaña (antigua defensa española del puerto de La Habana) y el Malecón, un paseo que bordea el limite de la ciudad hacia el mar Caribe y que es lugar de impresionantes instantáneas.

La Habana es una ciudad donde ante todo se respira la festividad, el espíritu de libertad y se disfruta la vida nocturna. Clubes como el Tropicana, el Parisien, o la Casa de la Música hará las delicias de los amantes de la música caribeña.

Islas Fiji, un paraíso perdido

Las Islas Fiji u oficialmente la República de las Islas Fiji es un paraíso situado al sur del océano Pacífico, formado por más de 300 islas (9 de ellas mayores y más de 300 islotes y atolones). Podríamos decir que están literalemente “en medio de la nada” por lo que es uno de los mejores destinos posibles para quien quiera relajarse totalmente rodeado de unos paisajes únicos.

Sus dos islas principales son Viti Levu, donde se encuentra la capital, Suva y la ciudad de Nadi, que alberga el Aeropuerto Internacional de Fiji y la isla de Vanua Levu con sus principales de ciudades: Labasa y Savusavu. A pesar de que éstas dos islas concentran la actividad turística del archipiélago, una de las opciones más interesantes en nuestra estancia es hacer un crucero para visitar las demás islas cercanas, algunas de ellas incluso deshabitadas como es el caso de los atolones e islas de Mamanuca.

Culturalmente hablando una de las visitas más importantes es el templo de Sri Siva Subramaniya Swami que encontraremos a nuestra llegada (Nadi). También podemos visitar Sigatoga, una zona de dunas donde se encuentran restos arqueológicos con casi 3000 años de antigüedad y las tres impresionantes cascadas del parque nacional de Bouma (Taveuni).

A pesar de que nuestra visita a este espectacular paraje tenga como principal finalidad el descanso en un lugar único, no debemos dejar de lado la idea de hacer alguna inmersión con los múltiples clubes de submarinismo que encontraremos, pues las playas de éstas islas tienen un ecosistema único y unas especies marinas que en rara ocasión podríamos volver a ver.

Unos datos realemnte importantes para nuestra visita es el clima: hay dos estaciones, una lluviosa (de noviembre a abril) y una seca (de mayo a octubre). Es dentro de ésta última donde es aconsejabla realizar nuestra visita, aunque no está de más esperarnos a junio, ya que aunque los temporales no afectan a este archipiélago desde hace casi 2 décadas, éstos podrían presentarse hasta el mismo mes de mayo.

Málaga, una visita por la ciudad

La cuna de Picasso, atrajo por su situación privilegiada, al fondo de una amplia bahía, a numerosos pobladores a lo largo de su historia. Fundada por los fenicios con el nombre de Malaka, bajo la donimación árabe se convirtió en puerto del Reino de Granada.

Conserva dos fortalezas que la convirtieron en una de las ciudades mejor defendidas de al -Andalus; como por ejemplo la Alcazaba, la mayor y mejor conservada de España.

Entre sus edificios religiosos destaca la catedral, realizada probablemente sobre trazas de Diego de Siloé,  de un empaque realmente señorial. Adosada a la catedral, se encuentra la iglesia del Sagrario, edificada sobre una antigua mezquita. En el Santuario barroco de  Ntra Sra de la Victoria se encuentra la patrona de la ciudad.

Bajo estas señas, se extiende Málaga como una ciudad llena de luz, y colorido, entre el blanco de las fachadas de sus casas y los balcones llenos de flores, que dan a cada una de sus calles un toque realmente mágico.

Entre sus festividades, destacan la tradicional feria de verano, y el día de los Santos Inocentes, se reúnen cerca del lago del Agujero, las pandas de verdiales, lo más característico del folklores malagueño.

Son exquisitos los vinos dulces, las pasas y la fritura malagueña, al igual que el Ajoblanco, un sabroso gazpacho elaborado con almendras y ajo.

Destacar además sus magníficas playas, ideales en casi cualquier época del año, y en la ciudad, el jardín botánico de la Concepción, con numerosas plantas tropicales.

Página oficial Turismo

www.malagaturismo.com

Restaurantes

Romerito Restaurante. www.hotelromerito.com

Restaurante El Jardín. www.eljardinmalaga.com

Alojamiento

Hotel Molina Lario. www.hotelmolinalario.com

Hotel Bahía Málaga. www.hotelbahiamalaga.com

Chicago, arquitectura viva en cada esquina

 

Chicago, la ciudad está más viva que nunca. Andando por sus esquinas, nos topamos con la sabiduría jazzística por excelencia. Una urbe cosmopolita que muestra orgullosa su ‘sky line’ a los turistas y visitantes que se atreven a descubrirla.

Este recorrido que os propongo, recorrerá las principales avenidas de Chicago, la zona ‘in’ de la metrópoli. Sus tiendas y bulevares que confluyen en la Avenida Michigan, un lugar para dejarse los cuartos si lo que pretende es estar a la última.

Alguien ha querido ver en esta arteria principal, un símil con los campos elíseos de París, porque en ella se juntan los comercios más ‘chic’, y el glamour más exquisito. Déjese sorprender por la Torre Sears, considerado como el primer rascacielos más grande de Estados Unidos y el tercero del mundo, o por la Water Tower, en plena ‘milla magnífica’, un castillo de estilo gótico que no pereció en el devastador incendio de 1871.

Este incendio arrasó prácticamente Chicago y  gracias a la reconstrucción realizada por arquitectos de la talla de Frank Lloyd Wright o Mies Van der Rohe, Chicago pudo resurgir de sus cenizas. La Tribune Tower, sede del legendario periódico Chicago Tribune, presenta incrustaciones en su fachada de elementos arquitectónicos traídos del Taj Mahal o el Arco del Triunfo.  Y si continuamos por la avenida, nos topamos con el edificio Wrigley (cuyo reloj está inspirado en la Giralda de Sevilla).

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Timanfaya, Parque Nacional en Lanzarote

Las Islas Canarias no se llaman ‘afortunadas’ en balde. En la isla de Lanzarote, encontramos una de las reservas naturales más importantes a nivel nacional.

Como el mismo origen de la isla, el origen de un hábitat tan especial como el de Timanfaya, se encuentra también en erupciones en el caso del parque ocurridas entre 1730 y 1736, que cubrieron de cenizas y material volcánico toda la isla.

Estas erupciones son las causantes de la gran cantidad de cráteres que allí existen. A pesar de que no existe actividad volcánica, sí se sabe que existen cámaras de magma muy cerca de la superficie, lo que permite observar al visitante el espectáculo de un géiser si se introduce agua en una perforación del suelo, o cómo la hierba seca arde al introducirla en la tierra.

Dentro del mismo parque, hallamos diferentes ecosistemas, que nos ofrecen imágenes distintas de la tierra que nació de un volcán. Por ejemplo el Mar de Lavas, donde podemos ver diferentes capas de materiales magmáticos solidificados; o el Tabaibal, donde se pueden hallar zonas cubiertas por la vegetación, y que son las que albergan a la gran parte de la fauna de la isla.

Muy abundantes por el parque son los llamados ‘hornitos’, las antiguas chimeneas por las que era expulsado el magma de las erupciones. Entre los más característicos se encuentra el conocido como ‘Manto de la Virgen’, por su forma.

 También las zonas de litoral han sufrido transformaciones a causa de las erupciones, y se encuentran por ejemplo las llamadas ‘Playas negras’, cuyas arenas están cubiertas por completo de materiales de sedimento, que le dan este característico color.

 Más información

http://reddeparquesnacionales.mma.es/parques/timanfaya/guia_home.htm

Restaurantes

El Diablo. Situado en el parque, se cocina con el calor que desprende la tierra. http://viewat.org/?i=ca&id_pn=3101&rc=1&sec=pn

La ciudad de Sidney, el alma de Australia

Aunque la capital de Australia no es Sidney sino Camberra, el sentimiento más generalizado, incluso entre los propios residentes en aquel inabarcable país, es el de considerar a Sidney como la capital verdadera, y lo es por no pocas razones.

Sidney es la mayor urbe de Australia y la de mayor densidad poblacional, y fue la ciudad que fundaron en primer lugar los colonos procedentes de Inglaterra. Pero es mucho más. A pesar de encontrarse en las antípodas, esta metrópoli es una de las más influyentes del mundo y alberga el corazón empresarial de esta parte del continente. Rodeada por un vasto desierto, esta peculiaridad no ha sido óbice para que se convirtiera en colonia del imperio británico.

Con posterioridad, hasta Port Jackson arribaron presos convictos que construyeron carreteras y edificaron la actual Sidney, que se ha convertido en todo un ejemplo de cosmopolitismo, en donde confluyen las más diversas culturas, y los paisajes urbanos más sorprendentes.

Desde la maravillosa ensenada que baña la ciudad, y desde donde podría arrancar una posible ruta de viaje a bordo de algún transbordador, se puede admirar el  Puente Harbour, construido en 1932 y que presumió de ser el puente en arco más grande del mundo durante muchos años. Para admirar toda su belleza hay que subir unos 1.300 escalones pero merece la pena.

Al otro lado se encuentra The Rocks, un barrio tradicional que fue reconstruido en los años setenta y que rodea al puerto. Si seguimos los pasos hacia el sur, llegamos al centro, donde se encuentran edificios característicos de la época victoriana como la galería comercial Queen Victoria Building. Cerca, otro atractivo más en esta ciudad: el barrio chino. Inmigrantes se asentaron en la ciudad, creando su propia zona residencial en el que sobresale el denominado Jardín Botánico de la Amistad.

Y por supuesto, no puedo dejar de mencionar la Opera House. La silueta más famosa de Sidney y el emblema del país junto con el canguro. Ideada por el escandinavo Jorn Utzon, la obra fue polémica desde el principio. Tras siete años de rencillas, y tras abandonar Utzon el proyecto,  se culminó en 1973. Ahora, representa el espíritu de una ciudad que sigue viva.

información|Wikipedia

Donde alojarse|Old Sidney Holiday Inn, Carlton Crest

Donde comer|Rockpool, Wharf Restaurant

Pamplona, una visita por la ciudad

La antigua Pompaelo, fundación romana del siglo I a C. , es hoy la capital de la Comunidad Foral de Navarra. Durante la Edad Media fue escala del Camino de Santiago, alrededor del cual se conformaron dos centros de poblaciones de origen francés, además de un tercero, el primitivo. Así, desde el siglo XII hubo un continuo conflicto entre los tres, que se zanjó con su fusión como una única ciudad por el rey Carlos III el Noble.

La ciudad, amable al visitante, goza de numerosos parques y jardines, a pesar de mantener intacta reminiscencias medievales, que se aprecian por ejemplo en la Cámara de Comptos, el edificio civil más antiguo de la ciudad, o la Catedral y las iglesias de S. Saturnino,  y San Nicolás, situada ésta última frente a la casa donde nació el famoso violinista Pablo Sarasate.

También se conservan edificios de carácter civil de gran valor, como el paseo del baluarte del Redín, el palacio de Navarra, el de los Itúrbide, el de los Goyeneche y la fachada renacentista del antiguo hospital de Misericordia, actual sede del Museo de Navarra.

También  la Plaza Consistorial,  presidida por el Ayuntamiento, de fachada barroca, frente al cual se concentran cada 7 de julio las cuadrillas para contemplar el chupinazo, que da comienzo a los tradicionales sanfermines, cuyos protagonistas son las reses que recorren en cada encierro sus calles, hasta el día 15 de julio, en el que finalizan con el canto del Pobre de mí.

Pagina oficial Turismo

www.turismo.navarra.es

Restaurante

Restaurante Baserri. www.restaurantebaserri.es

Restaurante Josetxo. www.restaurantejosetxo.com

Alojamiento

Hotel Leyre. www.hotel-leyre.com

Hotel Albret. www.hotelalbret.net