Tasmania, la exuberancia de las antípodas

No resulta extraño que los británicos se establecieran aquí en 1803 pues se trata de una isla lluviosa, sin mucho calor, sin mucho frío, y con abundante verdor.

Si de Australia en general en excesivamente recurrente sacar a relucir las anéctotas acerca de sus habitantes como presuntos descencientes de presuntos convictos británicos, todavía se relaciona más este episodio  con Tasmania, una isla más pequeña,  que ha operado a modo de satélite de la isla principal.

Tasmania se puede alcanzar en avión, pero la llegada por mar tiene algo especial. Devonport, en el norte, es conocida como la puerta de Tasmania, ya que es aquí donde llegan los ferrys desde Melbourne.

A menos de dos horas de Devonport se encuentra Lauceston, donde el aire colonial británico se palpa en la arquitectura y en las costumbres de sus ciudadanos, que abarrotan los pubs.

Desde Launceston se llega fácilmente a la costa este, y a sus bellos parques nacionales. El centro principal de esta costa es Swansea, al abrigo de la bahía Great Oyster Bay, la población tasmana con mayor tasa de habitantes mayores de 65 años, un 25 %, y la mayoría de retiro dorado, lo que da una idea del bienestar que se respira en la zona.

Al sur se encuenra Hobart, la segunda ciudad más antigua del país y la capital de Tasmania, fundada en 1804, para que a los presos de Sydney les fuera todavía más difícil fugarse. Para los australianos es una de las ciudades más atractivas del país, debido a su mezcla de modernidad y sosiego.

Sin embargo, en una visita a Tasmania no debe faltar la aventura. Todo viajero que se valore debería acercarse al suroeste de la isla, la llamada ‘Última frontera’. Los impactos allí se suceden: parques naturales, lagos en calma, valles silenciosos y bosques casi vírgenes.

El terreno se abre hacia el oeste en una costa de caligrafía imposible, casi deshabitada, a excepción de algunos poblados dispersos que conservan el espíritu pionero.

Viejo San Juan, el corazon español de Puerto Rico

Desde el punto de vista cultural, la ciudad vieja de San Juan sigue siendo una verdadera joya. Su centro historico se encuentra exactamente en el extremo mas occidental de uno de los islotes que forman el barrio, y se extiende a lo largo de mas de un kilometro y medio entre El Morro y otra fortaleza española, la de San Cristobal.

Sus angostas calles, bautizadas con nombres que hoy pueden resultar extraños, como la del Cristo, estaban antiguamente rodeadas por un enorme recinto amurallado.

El Viejo San Juan reune todo aquello que un caballero español puede desear: grandes residencias, sombrererias, cigarros puros, bellas mujeres…. Las calles estan bordeadas de casas pintadas de azules, rojos y amarillos. La musica sale de cualqueir esquina.

Partiendo de la plaza de Colon hay que perderse por uno de los conjuntos mejor conservados de toda Hispanoamerica, declarado, no sin razon como Patrimonio Historico de la Humanidad.

Entre sus monumentos destacan la Fortaleza, el fortin encalado mas antiguo del mundo, hoy residencia del gobernador. Tambien la Catedral, la cual alberga en su interio la tumba del palentino Juan Ponce de Leon, el primer gobernador de Puerto Rico.

Y ya que habiamos hablado de fuertes, es imprescindible acercarse a uno de los simbolos de la isla: el fuerte de San Felipe, el popular Morro. Los españoles levantaron en Puerto Rico  cuatro fuertes en San Juan, para preservarla de los munerosos ataques de los enemigos de la Corona.

El Morro es el mas espectacular de todos. Sus  45 metros de altura y los muros de seis metros de espesor lo convirtiero en inexpugnable, y de alli parte la muralla que rodea al Viejo San Juan.

Enoturismo en España

Los viajes gastronómicos están de moda, y mucho más si van dedicados al vino. Y para hacer frente a esa demanda, nada mejor que los ‘wine -hotels’: lugares especialmente dedicados al disfrute, y de los que se oye hablar tanto por su gastronomía como por su entorno y diseño.

Estos son algunos de los mejores  que recorren la geografía española:

1. Ca’n Bonastre Wine Resort (Barcelona). Encierra un trío de sensaciones: su spa Acbua, su propuesta informal de tapas Food & Cups y su estupendo restaurante Tibia. Y si eres capaz de salir de allí… imprescindible un paseo en bici por los alrededores de Montserrat  y una vuelta por los preciosos viñedos de esta bodega-hotel.

2. Segway, en Pago del Vicario. Uno de los platos fuertes es la posiblidad de pasear por el viñedo montado en el patinete eléctrico de moda, el segway, que tiene su versión todoterreno en esta bodega manchega con hotel y restaurante incluidos.

3. La Hospedería del Vino. La generación más joven de la familia Puelles construyó en una antigua finca su bodega y la ha ampliado recientemente con una hospedería, piscina climatizada y sauna. Alojarse en su establecimiento asegura una visita a la bodega y una escelente cata de vinos.

4. Hacienda Abascal. Este wine hotel dispone de cinco lujosas y espaciosas habitaciones que miran a un parque de barricas, donde descansas sus vinos. Situado en la milla de oro de la Ribera del Duero, en 2008 abrió el Durius River Café, de la mano de Sergi Arola

5. Hotel Fuente la Aceña. Es un antiguo molino rehabilitado en el corazón de la Ribera del Duero. Todo, en un entorno natural privilegiado y cerca de las bodegas Abadía REtuerta, Matarromera o Arzuaga Navarro.

El nuevo museo de la Acrópolis, en Atenas

Ayer domingo 21 de junio tuvo lugar un evento muy importante en Atenas y cuya promoción continuará hasta el próximo 31 de diciembre. Se trata de la inauguración del nuevo museo de la Acrópolis, cuyo comienzo fue en noviembre del 2004 y que ha finalizado recientemente.

El diseño es obra del arquitecto Bernard Tschumi y tiene una sala de exposiciones de 14.000 metros cuadrados, más que la anterior sala. Por ello se espera que albergue más de 4000 piezas antiguas.

El Museo se encuentra a unos 300 metros de la Acrópolis y abrirá de martes a domingo desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde. Por cierto, que para celebrar la inauguración, las entradas que se saquen hasta el próximo 31 de diciembre sólo costarán 1 euro. Seguramente después de esa fecha ya tendrán un precio normal (que suele rondar entre los 6 y los 10 euros).

Así que, si este verano tenías pensado ir por Atenas, ya tienes un lugar nuevo para visitar que no muchos turistas habrán visto todavía y en el que, aunque seguramente estarán todavía montándo cosas, podrás ver muchas piezas antiguas con una distribución menos envolvente.

Liébana, mar y montaña

La localidad cántabra de Unquera marca la línea de separación entre Asturias y Cantabria, delimitada por la ría de Tina Mayor por la que desemboca el río Deba.

Capital del municipio de Val de San Vicente- cerca se encuentra la famosa villa marinera de San Vicente de la Barquera-, Unquera es parada obligatoria para degustar sus famosos dulces, las “corbatas” y en temporada, las angulas.

De aquí parte la carretera que al introducirse en terrotorio asturiano, camina hacia la comarca de Liébana a la que se llega por el desfiladero de la Hermida, una impresionante garganta de 20 kilómetors de largo excavada en las rocas calizas de los Picos de Europa por el río Deba.

En algunos tramos, llega a alcanzar una profundidad de hasta 600 metros. Desde el desfiladero, parte la Subida del Urdón, una impresionante senda de montaña que finaliza en el pueblo de Tresviso, famoso por el queso picón.

Al final del Desfiladero, se encuentra la pequeña aldea de Lebeña, situada a orillas del río Deba, que acoge una de las joyas arquitectónicas de la región , la iglesia mozárabe de Santa María.

También cerca, encontramos otros muchos pueblos de enorme belleza tanto en sus construcciones como sus parajes: Cabezón de Liébana, Piasca y por supuesto la villa de Potes, principal localidad de la comarca de Liébana.

Imprescindible acercarnos a Fuente Dé, donde su teleférico salva un desnivel de 753 metros, situando al viajero en la cota de 1850 metros de altitud en pleno corazón de los Picos de Europa.

Isla Fernando Noronha, algo único

¿Cuántas veces habremos oído hablar de arenas blancas, naturaleza salvaje y rincones inexplorados? En la isla Fernando Noronha el tópico se hace realidad.

Apenas 2.000 habitantes y un máximo de 420 visitantes pisan a diario esta pequeña isla, del tamaño de Formentera, en el océano Atlántico. La isla debe su nombre a un explorador portugués al que regalaron el archipiélago y no fue nunca a conocerlo: ¡no sabe lo que se perdió!

Los grandes complejos no están permitidos, hay que alojarse en pousadas, casas particulares convertidas en hotelitos.  Un extranjero en Noronha no es un turista, es uno más.

 

Los lugareños dejan la puerta abierta por las noches y se reúnen para reír y contarte historias en las tabernas. Una estancia sin complejos, noches divertidas dentro de la naturaleza y tranquilidad convierten las vacaciones en perfectas.

Es imprescindible ver amanecer en la bahía de Golfinhos y dedicar un día a pasear por la costa oeste como un náufrago, además de bucear para ver su rica y colorida fauna acuática.

Una vez alcanzado el faro, es oportuno alquilar un boggie para regresar a la pousada, pues sólo hay una carretera en toda la isla.

Además, el 70% del archipiélago es Parque Nacional Marino, por ello se paga una tasa de unos 10 dólares diarios para limitar el número de personas que llegan allí. Se accede desde Fortaleza o Recife (Brasil) en aviones sin regularidad fija.

No es que allí se haya detenido el tiempo, es que no tiene sentido contarlo.

Hotel Buenavista, Denia

Queremos que, de cara al verano, puedas encontrar buenos alojamientos a lo largo de España por si no puedes salir de este país y para que las vacaciones no sean demasiado caras y puedas tener para otros ocios.

Pues bien, nos situamos en Denia para conocer el Hotel Buenavista, construido en el 2000, con dos plantas y 17 habitaciones, de las cuales una de ellas es una suite para adultos y dos son suites junior (eso es una novedad en un hotel, no sabía que había ese tipo de habitaciones para los peques).

Entre los servicios o comodidades que nos podemos encontrar allí están: jardín con 16.000 m², terminal de internet, bar, aparcamiento, restaurante, servicio de habitaciones, lavandería, piscina, sauna, terraza, gimnasio, paddle, campo de golf, etc.

En cuanto a las habitaciones, éstas tienen: baño completo con secador de pelo y bañera hidromasage, teléfono de línea directa, conexión a Internet, minibar-nevera, caja fuerte de alquiler, aire acondicionado, calefacción central y balcón.

Este hotel es de cuatro estrellas pero aún así el precio que tiene (mínimo) por noche no es demasiado caro. Son unos 75 euros por noche, eso lo mínimo, después puede aumentar según lo que pidamos. Pero aún así, por un hotel de cuatro estrellas el precio no está nada mal, ese mismo dinero nos pueden pedir en uno de 2-3 estrellas.

Barrio Akihabara

Yo soy una de las muchas personas que se quedan fascinadas por los barrios japoneses que puedes encontrarte cuando viajas hasta Japón y, de entre todos ellos, el que más impresión deja es sin duda el Barrio Akihabara, conocido así tanto dentro de Japón como fuera de él, un lugar donde puedes encontrar lo último en tecnología.

De este barrio debemos destacar algo y es que es el barrio tecnológico de Japón, de hecho es allí donde la tecnología más moderna se da cita y un lugar imprescindible al que ir para darte cuenta de lo importante que es la tecnología, y la de cosas que nos estamos perdiendo en Japón, tecnológicamente hablando.

Actualmente en Akihabara podemos encontrar tiendas “Duty Free Shop“; los cuales ofrecen sus productos libres de impuesto para cualquiera que traiga su pasaporte y muestre que tiene visado de turista.

El entretenimiento relacionado con anime y videojuegos está concentrado en esta zona, tales como: galerías de artistas reconocidos, principalmente de Square-Enix y Gonzo, Karaokes especializados en música de anime, eventos de la aidoru de la semana, maid y cospa cafes, eventos involucrando seiyus famosos son comunes, etc.

Otros establecimientos que han ganado terreno últimamente han sido los maid cafe. En estos, se cumple la fantasía de varios de ser servidos por una mujer haciendo cosplay de típica sirvienta francesa (o de chicos).

‘Viaje por la costa Brava’, de Xavier Moret

Mediterránea por razones obvias, coqueta y acogedora por su fisonomía, popular por su belleza y exclusiva por sus recuerdos.

El periodista y escritor Xavier Moret recorre la geografía y la historia de la Costa Brava, con sus pequeñas calas y acantilados, sus antiguas ruinas y sus construcciones  de nuevo cuño.

Una exhaustiva radiografía a la tierra que enamoró a  celebridades como Josep Pla, Salvador Dalí, Frank Sinatra, Roberto Bolaño, Truman Capote u Orson Welles, entre otros muchos.

Una pasión en sí misma que permanece intecta a las vicisitudes del tiempo. Como sus rocas o el azul de su mar. Como las palabras de los que la encontraron (y la contaron) antes que nosotros.

Viaje por la Costa Brava

Xavier Moret

Ed. Altair / 381 páginas/ 22 euros

Una vuelta a España por sus campos de golf

Sobre todo en la costa este, abundan cada vez más los campos de golf. ¿Por qué no hacer un recorrido por todos ellos?

En Cádiz, un castillo de 1900 esconde un campo de golf de fama mundial. Seis kilómetros y medio de eterno verde salpicados por 18 hoyos para una jornada par 72. Fué sede del trofeo Volvo Masters durante cinco años. Y no te preocupes por el equipo: allí mismo podrás alquilar e incluso comprar el material necesario para jugar.

En Marbella, en la finca de Guadalmina, se esconde un green con casi 60 años. Un campo de golf clásico señalado por muchos como el mejor entre los 45 repartidos por toda la Costa del Sol.  Un club con más de 2.000 socios al que sólo puedes incorporarte si eres presentado por dos de ellos.

En la Costa de la luz, a diez minutos de las playas de Rota y a 20 de las del Puerto de Santa María, en Cádiz, el hotel Barceló Costa Ballena Golf & Spa se presenta como la opción ideal para golfistas tranquilos. Instalaciones inspiradas en la arquitectura colonial andaluza tienen en su campo de 27 hoyos uno de los mayores atractivos , siempre bajo el sol.

Si eres de los que necesitan paz absoluta para jugar al golf, tu rincón está en Jerez. El antiguo convento de María Auxiliadora se ha reformado pensando en tu descanso.

En Aranjuez, histórico recreo de la corte, tiene un campo de glof a la altura, especialmente pensado para el desahogo del fin de semana. Cuenta con 18 hoyos deseñados por la Global Golf Company. Piérdete por recorridos de hasta seis kilómetros, ideales para handicaps medios y altos.

Por último, Alba de Layos,  en Toledo, uno de los campos más afamados del país, con un elegante recorrido diseñado por Stirling y Martin. Pensado para jugadores de todos los niveles y con todos los complementos imaginables.