
El norte de la provincia de Cáceres muestra el impresionante paisaje de las serranías, con angostos desfiladeros, rica vegetación y abundancia de agua.
Esta comarca antaño era zona de difícil acceso, lo que ha permitido mantener sus ricas tgradiciones y cosumbres. Por un entorno agreste, con cultivos en terrazas y predominio de pizarra en sus constucciones, se extiende esta atractiva tierra, en ocasiones envuelta en una leyenda negra que el tiempo y un mejor conocimiento de la zona han podido desterrar.
Partiendo del Parque Natural de Monfragüe, una de las más extensas y mejor conservadas muestras de monte y matorral mediterráneo español, que cuenta con una imponente riqueza de fauna, entre la que destacan ejemplares de buitre negro y leonado, águila imperial y culebrera, ciervo y jabalí.
Después la monumental Plasencia, y Pinofranqueado, el primer pueblo de las Hurdes Bajas, con su tradicional mercado de S. Andrés.
Desde aquí es imprescindible hacer una excurisón para visitar las ruinas del convento de los Angeles y continuar hasta el Chorro, cascada próxima donde nace el río Angeles.

Después Caminomorisco, desde donde se puede acercarse al mirador de Alavea. Desde allí, al centro de las Hurdes, Nuñomoral, que junto con Asegur, conserva magníficas muestras de la típica casa serrana de lados curvos con cubierta de pizarra.
La siguiente escala es Casares de las Hurdes conocida como “el Balcón de las Hurdes” gracias a los espectaculares vistas de todo el entorno que se obtienen desde ella.



















