
Entre los concurridos bazares, salpicados de restaurantes exóticos y hoteles de lujo con cafés Starbucks adosados , existe también un Estambul moderno, palpitante, por el que conocer la ciudad como un turco contemporáneo más.
La plaza de Taksim es el centro neurálgico de ese Estambul moderno, y el lugar desde donde arrancan los paseos nocturnos hacia el bullicioso barrio de Beyoglu, a través de la cosmopolita calle de Istiqlal.
Desde allí, un paseo hasta las torres del distrito fnanciero de Levent, donde se disfrutan hermosas vistas sobre el Bósforo y los puentes colgantes que enlazan Europa y Asia.
También es embriagador un paseo por Kabatas, cubierto del aroma de las especias en los muelles de Eminonu, donde se excava el túnel que conectará los dos continentes.

Cruzando el puente de Gálata en el tranvía que recorre la historia de Turquía (desde las murallas de Justiniano hasta el alma otomana de Sultanahmet), se llega también a Taksim, corazón de la República de Ataturk.
Otro lugar típico de la vida cotidiana turca es la pastelería Gezi, entre el HOtel Mármara y el Centro Cultural Ataturk. Tampoco olvides visitar el Museo de Arte moderno, emblema de la nueva ciudad y de la capitalidad cultural de 2010.
Y como culmen del latido del Estambul moderno, visita el restaurante Yakup-2, no lejos del legendario Hotel Pera Palas, donde disfrutar entre conversaciones de periodistas, músicos y escritores.
















