
Johannesburgo nació de la fiebre que ha movido al hombre a registrar las entrañas de la Tierra para extraer de ellas sus tesoros más escondidos.
El oro movilizó a partir de 1886 a miles de personas a África, Europa y Estados Unidos, tras el sueño de una riqueza tan inmediata como definitiva. Entonces, aquel campamento primitivo creció y creció hasta convertirse en una de las grandes ciudades del continente, un centro económico, industrial y cultural de primera magnitud.
Johannesburgo es completamente africana, y al mismo tiempo occidental, populosa y aristocrática, verde y con una alta densidad. Posee el aeropuerto más grande y con mayor circulación en Africa, y es, de hecho, puerta aérea al resto de países africanos.
Como otro de sus records es precisamente el de ser la tercera ciudad más populosa de toda Africa, detrás de El Cairo y Lagos; y también el hecho de ser la única de las grandes ciudades del mundo que no surge junto al mar, río o lagos, sino que nace de la riqueza de las montañas de su alrededor, con una alta densidad de minerales, que la hacen un lugar idóneo para el diamante.
Son las diferentes caras de un país que ha cambiado radicalmente en los últimos años, asumiendo sus diversas raíces.
No hay artículos relacionados


Pingback: Bitacoras.com
Pingback: Johannesburgo: otra perspectiva
Pingback: Johannesburgo: otra perspectiva :Noticias y comentarios sobre turismo y viajes
Pingback: Trip to africa: Johannesburgo: another perspective
Pingback: Reise nach Afrika: Johannesburgo: andere Perspektive
Pingback: Trip russia to africa: Johannesburgo: другая перспектива
Pingback: Voyage en Afrique: Johannesburgo : une autre perspective